Demuestran que la dieta mediterránea previene enfermedades como ictus o infarto

La dieta mediterránea es rica en hortalizas, frutas, cereales, pescado, marisco y carne magra. La profesora de la Universidad de Málaga, Julia Wärnberg, ensalza el papel también de las legumbres que, según aconseja deben consumirse al menos 3 veces durante la semana.

Un estudio realizado por la Universidad de Málaga, a través del grupo de I+D+i en Medicina Deportiva del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), participa en el proyecto nacional ‘PREDIMED-PLUS’, actualmente el mayor reto de investigación sobre nutrición realizado en España, que estudia los beneficios de la dieta mediterránea para prevenir enfermedades cardiovasculares como el ictus o el infarto, según ha podido saber Hortoinfo de fuentes de la Universidad de Málaga.

Se trata de la segunda fase del proyecto inicial ‘PREDIMED’ –Prevención con Dieta Mediterránea- desarrollado entre 2003 y 2012. Un estudio en el que, a partir del análisis de 7.447 personas mayores con alto riesgo cardiovascular de toda España, se evidenció que los episodios relacionados con enfermedades del corazón disminuían hasta en un 30 por ciento gracias al consumo de una dieta mediterránea.

“Hasta 2003 las patologías cardiovasculares se combatían con dietas que no incluían alimentos ricos en grasas. Con este trabajo demostramos que no era necesario”, afirma la profesora de la Facultad de Ciencias de la Salud Julia Wärnberg, autora del estudio.

Los resultados de este trabajo han sido incluidos en las guías nutricionales americanas, que también se hacen eco de las bondades de la dieta mediterránea.

“Nuestro reto ahora es sumar a la dieta mediterránea la actividad física y la terapia conductual para avanzar en la prevención de enfermedades cardiovasculares, a partir de la reducción de peso”, explica la nutricionista Wärnberg.

Un nuevo trabajo desarrollado junto a otros 22 grupos de investigación españoles, en el que hasta 2016 se reclutaron 6.800 participantes, casi 600 en Málaga, con las mismas características que en el primer estudio, pero, además con obesidad.

Para ello, los participantes se han dividido en dos grupos: uno con dieta mediterránea sin restricciones calóricas y otro, intensivo, con dieta hipocalórica, más actividad física y terapia conductual. Los resultados serán analizados durante los próximos 6 años.

La dieta mediterránea es rica en frutas, verduras, cereales, pescado, marisco y carne magra. La profesora de la Universidad de Málaga Julia Wärnberg ensalza el papel también de las legumbres que, según aconseja deben consumirse al menos 3 veces durante la semana.

Igualmente, destaca el lugar que ocupa el aceite de oliva virgen extra, por sus propiedades antioxidantes, siempre con un consumo moderado, de unas 2 cucharadas diarias; e incluye los sofritos, que integran a muchos de estos alimentos.

Asimismo, la nutricionista Wärnberg recomienda que el consumo en la dieta mediterránea sea frugal, es decir, poca cantidad y platos pequeños.

Coincidiendo con la efeméride, el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga celebra mañana martes, 28 de mayo y Día Nacional de la Nutrición, la ‘Primera Charla IBIMA’, que versará sobre dieta mediterránea y salud. El encuentro tendrá lugar a las 19,00 horas en el salón de actos del Rectorado y correrá a cargo del catedrático de la Universidad de Navarra Miguel Ángel Martínez.