Francesc Llonch: "El mercado carece de tomates con sabor"

Hace casi cuatro años, del cruce entre variedades autóctonas de tomate catalanas e italianas, nació Monterosa, de las manos de Semillas Fitó, un tomate concebido para recordar el sabor tradicional de los tomates ‘caseros’ de verano en la costa mediterránea, pero con un calendario de cosecha centrado en los meses de invierno y primavera.

Aunque Monterosa fue concebida hace cuatro años, se descartó comercialmente al no dar con una zona de producción adecuada, hasta que hace unos tres años la descubrí y decidí volcarme en ella completamente”, explica Francesc Llonch, del departamento comercial de Gavà Grup. “No podía creer que la semilla de un tomate con estas características estuviese simplemente archivada”.

Monterosa es un tomate asimétrico y acostillado, de piel aterciopelada y sépalos muy vistosos que le dan un aspecto exuberante y voluptuoso. Su color es rosáceo intenso en su madurez, y su aroma, herbáceo.

“Destaca su sabor dulce con final afrutado, ya que a diferencia de los tomates convencionales, no tiene acidez”, señala Francesc Llonch. “Es un tomate diferente”, añade.

“Además de su sabor, sus principales virtudes son su gran calibre, buena conservación y largo calendario productivo, de diciembre a junio, pudiendo ofrecer a nuestros clientes continuidad y calidad”.

Este proyecto conjunto entre Semillas Fitó y Gavá Grup, mediante su productora Kopagro y su comercializadora Kopalmería, permite que el tomate Monterosa sea ya una realidad en el mercado. “Contamos ya con 27 hectáreas en Almería, cerca de Cabo de Gata. Es una zona ideal para producción de este tomate, algo muy complicado de encontrar”, indica.

Nuestra estrategia comercial a seguir con Monterosa es la de conceder exclusividad a nuestros clientes por países o regiones, dependiendo del tamaño de los países. Se vende como tomate Premium de alto consumo, por lo que su precio es más elevado que el los tomates convencionales, dado que “su producción y manejo son más complicados debido a que posee una piel muy fina y, entre otros factores, a que requiere suelos con una altísima conductividad”.

De acuerdo con Francesc, los consumidores están dispuestos a pagar el diferencial de precio por un tomate con sabor, porque necesitan este tipo de tomates. “El problema con el que se encuentra el consumidor no es el hecho de que sobren variedades de tomate en el mercado, sino de que faltan tomates con sabor”.

“Este es nuestro primer año comercial con cantidades significativas, por lo que intentamos llegar a los consumidores a través de los distintos tipos de canal de venta, ya sea a través de grandes cadenas de supermercados como de pequeñas fruterías. De momento, este tomate no tiene todavía un perfil de país, vendemos indistintamente desde a países del Este hasta a países Bálticos y mercados tradicionales europeos”. Francesc asegura que la mayoría de las cadenas de supermercados de todos los países donde presentan este tomate están pidiendo más. “Queremos seguir creciendo tanto en ventas como en producción. Esperamos alcanzar las 45 hectáreas este año”.

Fuente: www.freshplaza.es